A través de la vida ordinaria en el Seminario Nuestra Señora de los Andes- una vida centrada en la Eucaristía- el seminarista llegará a una comprensión más profunda de su llamado al sacerdocio y un sentido más rico de la presencia y voluntad de Dios en su vida.

En comunidad, cada seminarista llegará a saber vivir una vida sacerdotal fiel en el día a día.

En el estudio, cada hombre obtendrá el conocimiento necesario para ser un testimonio articulado del Evangelio.

A través de una vida integrada, cada seminarista llegará a conocerse a sí mismo, conocer a Dios, y conocer mejor cómo servir a los demás.